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Mostrando las entradas de septiembre, 2015
LA GRAN POEMACIÓN/EXPLOSIÓN CON LAS MÁS HERMOSAS PALABRAS DEL IDIOMA: Querétaro  Gracias  Sueño  Libertad  Amor  Jesús  Tú  Murmullo  Alma  Meliflua Según la convocatoria abierta a los hablantes del castellano, organizada  por el Instituto Cervantes en 2011 Otras propuestas de palabras hermosas, por su sonoridad, originalidad y significado, que destacan entre los hablantes y que se publican y comparten: Soledad Limerencia Iridiscencia Luminiscencia Inmarcesible Sonámbulo Inefable Éter Arrebol Epifanía Toma la pluma, toma la tecla y lanza la flecha de la poemación. Que la palabra "explote" en una gran floración de las palabras que cada una de estas palabras esconde en su interior Soledad:  sol...............edad El sol de tus ojos no tiene edad ¿Qué esperas? Tu palabra es una pera,  llévate a la boca,  ¡te toca! 
POEMANDO CON DIAMANTINA: Crea un bing-bang en cada palabra y lo lograrás ¿Qué pasa dentro de la palabra? ¿Cómo meternos tras bambalinas de esta viajera capaz de decir un discurso político, hacer un poema de amor o servir al albañil para contar ladrillos? La misma palabra anda viajando por todas partes, cambiando su coreografía y desempeñando diferentes funciones. Entre el sentido, el sonido y el significado, además de la intuición previa expresada en una imagen singular y el concepto universal que finalmente propone, se conjuga el elíxir de un nuevo ser: el texto literario. Buceemos dentro de una palabra, como si fuera un costal, entremos en ella para ver y sentir qué contiene y cuáles son sus posibilidades. Elegida al azar, la palabra diamantina es ahora un costal que nos permitirá vivir la experiencia del alquimista en su crisol: D I A M A N T I N A Vamos a partirla y a separar sus sílabas inicial y finales para encontrarle hermanas sonoras que nos lleven a significado...
EL POETA INSTAURA EL SER CON LA PALABRA: Siguiendo a Heidegger que sigue a  Hölderlin Continuamos esta "poemación" (reflexión sobre el poemar) 3. El diálogo es la razón de ser del lenguaje. Poder hablar y poder oír son acciones inevitablemente simultáneas. Habla, mundo y dioses aparecen conjuntamente con el ser histórico del hombre. Es decir, el habla dota al hombre de conciencia, y por lo tanto, de un mundo en el que los dioses llegan a las palabras para entablar el diálogo e instaurar la historia. Estos actos no son sucesivos, ni consecuencia unos de otros, sino que se producen al unísono.  Ésta es la potencia creadora de las palabras para Heidegger, que, aunque no se refiere a dioses en sentido religioso, sino simbólico, me remite directamente al Génesis, cuando Dios dijo: “Hágase la luz”, y la luz se hizo, no como consecuencia de su dicho, sino que en el dicho mismo va incluido el acto, pues dicho y acto son una misma cosa. Digamos que si Dios crea el mu...