Nunca había visto una pelota de fútbol erguida en el poema echa de amor y fuego batallando en el cielo. EK Pues acá, la versión de: Kazuko Shiraishi [Vancouver, 1931], una de las más conocidas poetas de hoy, ha recibido premios como el Mugen, Rekitei, Jun Takami o Yomiuri. Historia de una oveja negra es el título de su autobiografía. Otros de sus libros son Épocas del maniático sexo sagrado, Una canoa regresa al futuro, Clan de arena, Dejen a los que aparecen, Mi madre flotante, la ciudad. Traducciones de Fernando Barbosa, Jesús Vega, Atsuko Tanabe y Sergio Mondragón Jugador de fútbol Un jugador de fútbol patea una bola, todos los días, patea una bola. Un día pateó al amor tan alto que éste quedó en el cielo y jamás regresó. La gente piensa que debe ser el sol, que debe ser la luna o alguna nueva estrella. En mi interior también pende una bola, suspendida en el cielo, que nunca regresó. Ustedes pueden verla convirtiéndose en llama, en amor, en est...