El poema que no se fue de vacaciones: Se salió de la maleta, se fugó de la cartera. Está esperando en la ventana que le devuelvas el alma. Por eso, hoy... Yo también hablo del poema, no del paréntesis; del poema que sube y vuela, no de la planicie de hierros y puntos ciegos. Hablo del verso azul y la paloma engendrando un soneto que da forma a mi estupor, a mi llama, a mi regalo; no del vértice helado del silencio cuya nota sin voz no es ni lamento, sino sombra, vacío, sed de hueco. Hablo del indomable canto del poema que rima con la estrella y vierte su claridad al vasto cielo; no del páramo, del corredor sin llave, del párpado cerrado. Hablo del hambre de decir, del fuego mineral que hiende venas y crepúsculos; no del pasadizo olvidado de la cosa sin ruido. Hablo del vaso corazón del verbo, no del paso perdido, sí del viento, del viento herido en el puñal de cada signo; no, no del abismo huérfano de la me...