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Mostrando las entradas de abril, 2016
Arrancado del mundo, el poema grita un segundo, este ahora,  este ahora que no empieza ni termina, este ahora que es también un hasta... EK     69:466 ahora (amor) todos los dedos de este árbol tienen manos, y todas las manos tienen gente; y cada persona está (mi amor) más viva de lo que podrían entender todos los mundos y ahora eres y soy ahora y somos un misterio que nunca más volverá a suceder, un milagro que nunca antes había sucedido— y este brillante ahora debe volverse entonces nuestro entonces será alguna oscuridad en la que no tengan manos los dedos; y no te tenga yo a ti: y todos los árboles sean (cualquiera más sin hojas que cada uno) su parasiempre nieve silenciosa —pero nunca tengas miedo (mía, hermosa, en flor) porque el entonces es también un hasta Edward Estlin Cummings (e. e. cummings) * (1950)     Cuál es tu ahora cuál, tu hasta cuál tu poema canta arrancado del mundo tan siquiera    ...
Respondiendo a Rosario Castellanos... Poemando busquemos las respuestas, que el poema es el puente el mensajero el duende el camino y la simiente... EK
Canto primero: El cautiverio de Briseida I El odio es puro: líquido, hermoso. El plato, sucio. El vaso hiede: pérfido, pringoso. Apesta el fregadero con sus ollas de costra dura y seca, con su capa de grasa: su vieja cucaracha retorciendo piruetas en la jerga. Tienes un odio a flor de alma, -más que de piel, de entraña-, si alma es lo que guardas en el polvo del bulto de tu cuerpo, eso que escapa poco a poco entre la coladera, junto al lodo del trapeador, los pelos sueltos en la tina, y una familia entera de hormiguitas que hacían el mandado entre las sobras del bolso del mercado. Tu odio sube como lava tu pecho es un volcán a punto, -ay, siempre a punto, siempre, no hay tiempo para la erupción, ¿quién limpiaría el tiradero?, ¿vale la pena el breve desahogo para tamaño esfuerzo?- Tu odio sideral no cabe en el infierno, la bóveda celeste no tiene la medida no puede contenerlo, te sientes más allá de todo...