NUESTRO TEMA:
El México de hace mucho, de hace poco, y de hoy, desde el nombre del poema:
Grandeza mexicana (Bernardo de Balbuena, 1604)
Suave patria (Ramón López Velarde, 1921)
Alta traición (José Emilio Pacheco, 1969)
Mi contribución a esta letanía:
Cómo digo tu nombre (Ethel Krauze, 1984)
Falta la tuya, hoy:
Para nutrir tu cosecha:
trenza y destrenza semillas
en tu parcela
hasta encontrar tu huella.
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Siglo XVII > 1600-1609 > 1604
Grandeza Mexicana, por Bernardo de Balbuena.
1604
De la famosa México el asiento
Oh tú, heroica beldad, saber profundo,
que por milagro puesta a los mortales
en todo fuiste la última del inundo;
criada en los desiertos arenales,
sobre que el mar del Sur resaca y quiebra
nácar lustroso y perlas orientales;
do haciendo a tu valor notoria quiebra,
el tiempo fue tragando con su llama
tu rico estambre y su preciosa hebra;
de un tronco ilustre generosa rama,
sujeto digno de que el mundo sea
coluna eterna a tu renombre y fama:
oye un rato, señora, a quien desea
aficionarte a la ciudad más rica,
que el mundo goza en cuanto el sol rodea.
Y si mi pluma a este furor se aplica,
y deja tu alabanza, es que se siente
corta a tal vuelo, a tal grandeza chica.
SUAVE PATRIA, Ramón, López Velarde
Premio
Yo que sólo canté de la exquisita
partitura del íntimo decoro,
alzo hoy la voz a la mitad del foro
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo
para cortar a la epopeya un gajo.
Navegaré por las olas civiles
con remos que no pesan, porque van
como los brazos del correo chuan
que remaba la Mancha con fusiles.
Diré con una épica sordina:
la Patria es impecable y diamantina.
Suave Patria: permite que te envuelva
en la más honda música de selva
con que me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero.
PRIMER ACTO
Patria: tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo, las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.
El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros del petróleo el diablo.
Sobre tu Capital, cada hora vuela
ojerosa y pintada, en carretela;
y en tu provincia, del reloj en vela
que rondan los palomos colipavos,
las campanadas caen como centavos.
ALTA TRAICIÓN, José Emilio Pacheco
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
ciertas gentes,
puertos, bosques de pinos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia
montañas
(y tres o cuatro ríos)
Mi poema "Cómo digo tu nombre" fue publicado por primera vez en el poemario titulado PARA CANTAR, en la colección Los libros del fakir, (Num. 54), editorial Oasis, en 1984, ciudad de México.
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