La poesía es una Rana Sabia y
habita en la Casona de Cuernavaca
Que el
poema siempre cumple,
si se
escribe.
Con esta
convicción y este deseo, en enero de 2015 nos juntamos los jueves en la tarde
para poemar en Cuernavaca. Y aquí
seguimos, porque hoy más que nunca el mundo necesita este milagro, esta
convocación, esta puerta a la hermosa claridad de las palabras.
Gracias a
la generosidad de Marisol, quien nos abre las puertas de la Rana de la Casona,
tenemos un espacio entre libros, capuchinos, infusiones y suspiros, para
encontrarnos cada jueves, viajando desde varias localidades y municipios del
estado de Morelos, como Cuautla, Amatlán, Jiutepec, Xochitepec, Coatlán del
Río, Emiliano Zapata; y desde otros estados, como Guerrero, Puebla, estado de México y la
ciudad capital del país, además de visitantes de otros continentes, como la
pareja francesa que también poemó en
nuestro taller.
Y, claro,
gracias a la hospitalidad del querido poeta, Ricardo Venegas, podemos compartir
ahora, en esta estupenda revista, un parpadeo de instantes con los lectores.
Algunos textos han nacido de ejercicios hechos durante las sesiones, o han
surgido de lecturas, retos, sueños, discusiones; todos, claro, de las
inquietudes personales, las búsquedas y las invocaciones de cada día. Nuestro
amor y respeto a la memoria de la escritora Gloria Cejka, quien fue pionera en
este taller y trabajaba un nuevo proyecto cuando la sorprendió, justo un jueves
de poesía, el abrazo postrero.
Estamos
preparando una antología para el segundo aniversario.
blog:
ethelkrauze.blogspot.mx correo
electrónico: krauzeethel@gmail.com
Va el primer poema:
Piedra
Soy
piedra lisa,
en
crueles devenires, arrollada
por
inmutable ley del movimiento.
De
estancia temporera,
para
después, seguir siendo llevada
en un
nuevo torrente, aún más cruento.
Soy la
piedra que sueña,
que nadie
mira en ella lo que vale,
mi
aparente dureza es criticada.
Y en mi
grito de silencio estridente
sobresale,
palabra
deambulante no escuchada.
Soy la
piedra de estática apariencia
que, al
ritmo de la vida evoluciona,
regando
mil esquirlas a mi paso.
Soy
motivo de estudios en la ciencia.
Rodando
voy camino hacia el ocaso
Mientras
ruedo indefensa en la corriente,
haciéndome
curvada la figura,
me oprime
con su abrazo el sol ardiente.
Se ha
vestido de lamas y de lodo,
mi
silueta que se hace más redonda.
Me han
bañado los charcos y los ríos,
he
probado aguas limpias.
Si un día
sirvo de aliño en la rotonda,
allí
habré de lucir, con señorío.
Lucy Domínguez Vergara.
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