La prueba del verso: LA ESCALERA DE IDA Y VUELTA
Fragmento de la égloga primera
Garcilaso de la Vega (1503-1536)
DE IDA:
Por ti el silencio de la selva umbrosa,
por ti la esquividad y apartamiento
del solitario monte me agradaba;
por ti la verde yerba, el fresco viento,
el blanco lirio y colorada rosa
y dulce primavera deseaba.
¡Ay, cuánto me engañaba!
¡Ay, cuán diferente era
y cuán de otra manera
lo que en tu falso pecho se escondía!
Bien claro con su voz me lo decía
la siniestra corneja, repitiendo
la desventura mía.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
DE VUELTA:
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
La desventura mía,
la siniestra corneja, repitiendo,
bien claro con su voz me lo decía,
¡lo que en tu falso pecho se escondía
y cuán de otra manera,
ay, cuán diferente era!
¡Ay, cuánto me engañaba!
Y dulce primavera deseaba,
el blanco lirio y colorada rosa,
por ti, la verde yerba, el fresco viento
del solitario monte me agradaba;
por ti la esquividad y apartamiento,
por ti el silencio de la selva umbrosa.
POEMAR DE IDA Y VUELTA POR LA ESCALERA
ES LA PRUEBA DEL VERSO
LA PRUEBA DEL POEMA
CADA VERSO VALE SU PESO EN ORO:
TIENE AUTONOMÍA SONORA Y CONCEPTUAL
Hagamos la prueba con los nuestros...
¡Qué maravilla! 👏🏻
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